Maravilla americana, y conjunto de raras maravillas, observadas con la dirección de las reglas de el arte de la pintura en la prodigiosa imagen de Nuestra Señora de Guadalupe de México /

Miguel Cabrera (1695-1768), cuyo nombre completo era Miguel Mateo Maldonado y Cabrera, es el más conocido pintor del México virreinal. Como fiel hijo del barroco, la concepción estética de Cabrera habla de una integración del todo y cada una de las partes y lleva implícita la preocupación de que el...

Olles dieđut

Furkejuvvon:
Bibliográfalaš dieđut
Váldodahkki: Cabrera, Miguel (pintor)
Materiálatiipa: Girji
Giella:espánnjágiella
Almmustuhtton: México : Jus, 1977, c1977
Preanttus:2a edición
Fáttát:
Fáddágilkorat: Lasit fáddágilkoriid
Eai fáddágilkorat, Lasit vuosttaš fáddágilkora!
Govvádus
Čoahkkáigeassu:Miguel Cabrera (1695-1768), cuyo nombre completo era Miguel Mateo Maldonado y Cabrera, es el más conocido pintor del México virreinal. Como fiel hijo del barroco, la concepción estética de Cabrera habla de una integración del todo y cada una de las partes y lleva implícita la preocupación de que el trabajo del pintor debe estar en consonancia con el del escultor, dorador, y arquitecto. Una pintura suya de la Virgen de Guadalupe fue conocida por el Papa Benedicto XIV, quien se manifestó muy elogiosamente de ella, lo que convirtió a Cabrera en el pintor guadalupano por excelencia y en un artista de éxito, con numerosos encargos tanto de la Iglesia como de particulares. Además de las numerosas imágenes de la Virgen de Guadalupe, colaboró en los retablos de la iglesia jesuita de Tepotzotlán (hoy Museo Nacional del Virreinato) y en los de Santa Prisca de Taxco. Hizo varias vidas de santos como las de San Ignacio (La Profesa, Ciudad de México) y Santo Domingo (Santo Domingo, Ciudad de México). En sus retratos se reconoce su capacidad de dejar "salir" al sujeto, como ocurre en los de Sor Juana (Museo Nacional de Historia), Sor Francisca Ana de Neve (Santa Rosa, Querétaro), Sor Agustina Arozqueta (Museo Nacional del Virreinato) y Doña Luz Padiña y Cervanes (Museo de Brooklyn).
Dada la consideración de Cabrera como el pintor guadalupano por excelencia, el Arzobispado de México le encargó en 1751 que hiciese un análisis artístico de la imagen de la Virgen de Guadalupe dejada a Juan Diego. Aquí se presenta el dictamen de ese encargo, que incluye también el parecer de otros pintores y especialistas.
Olgguldas hápmi:30 p. ; 24.5 cm.